Publicado: 30 de julio de 2026 — 8:00 AM (GMT-6) | Europa
Del 13 al 16 de julio de 2026, Lisboa fue el epicentro de una conversación que definirá el futuro de la medicina: la Organización Mundial de la Salud, en colaboración con el Gobierno de Portugal, convocó a ministros y altos representantes de 37 países de las 6 regiones de la OMS para trazar una hoja de ruta sobre la gobernanza de la inteligencia artificial en salud.
En la sala estaban presentes la Fundación Bill y Melinda Gates, el Banco Mundial, la Comisión Europea y Wellcome Trust. Pero lo más revelador no fue quién asistió, sino lo que la propia OMS descubrió al evaluar la preparación de los países europeos en IA sanitaria.
La brecha que nadie esperaba
Según la evaluación más exhaustiva realizada hasta la fecha por la OMS/Europa, casi dos tercios de los países ya están utilizando IA en diagnósticos, pero apenas el 8% cuenta con una estrategia de IA específica para el sector salud y solo otro 8% tiene estándares de responsabilidad legal definidos para cuando un sistema de IA falla.
Esta brecha entre adopción y regulación no es un problema exclusivo de Europa. En América Latina, la situación es aún más incipiente: la mayoría de los países carecen de marcos normativos para la IA en medicina, mientras hospitales y clínicas privadas ya experimentan con herramientas de diagnóstico asistido por inteligencia artificial.
Los 3 acuerdos clave de Lisboa
La conferencia se estructuró en torno a tres pilares. De cada uno surgieron acuerdos concretos:
1. Reglas claras: transparencia y rendición de cuentas
Los países acordaron que todo sistema de IA utilizado en diagnósticos o tratamientos debe ser auditables. Esto significa que los algoritmos deben poder explicar cómo llegaron a una conclusión, y debe existir una figura legal responsable —ya sea el hospital, el fabricante del software o el médico tratante— cuando una recomendación automatizada cause daño. La OMS se comprometió a publicar antes de 2027 un marco modelo de responsabilidad legal adaptado a distintos sistemas de salud.
2. Datos interoperables y soberanos
El segundo pilar abordó uno de los mayores cuellos de botella para la IA en salud: la calidad y disponibilidad de los datos. Los representantes acordaron impulsar estándares comunes de interoperabilidad que permitan a los sistemas de salud compartir datos anonimizados para entrenar algoritmos, sin comprometer la privacidad de los pacientes. Portugal, país anfitrión, anunció que su Servicio Nacional de Salud compartirá su modelo de gobernanza de datos como referencia abierta para otros países.
3. Capacitación del personal de salud
El tercer acuerdo fue quizás el más pragmático: ninguna herramienta de IA sirve si el personal médico no sabe usarla. Los países se comprometieron a integrar competencias digitales en los programas de formación médica continua y a crear roles como el de “oficial de IA clínica” en hospitales. La OMS/Europa desarrollará un currículo estándar de alfabetización en IA para profesionales de la salud, traducible y adaptable a cualquier país.
Cooperación entre países de habla portuguesa: un puente con América Latina
Un dato relevante para la región fue la reunión de alto nivel entre los países lusófonos —Angola, Brasil, Cabo Verde, Portugal, Santo Tomé y Príncipe, y Timor Oriental— para sentar las bases de una cooperación en IA y salud. Brasil, como miembro de este grupo, podría convertirse en un puente natural para que los acuerdos de Lisboa lleguen a Latinoamérica.
¿Por qué esto importa a los médicos latinoamericanos?
Aunque la conferencia fue organizada por la OMS/Europa, sus conclusiones tienen implicaciones globales. Los 37 países participantes representan todos los continentes y niveles de desarrollo sanitario. Las reglas que se empiecen a gestar aquí influirán en cómo se regulan herramientas como ChatGPT en diagnósticos, los sistemas de lectura automatizada de imágenes médicas y los asistentes virtuales para pacientes que ya están llegando a las clínicas de América Latina.
Para el médico latinoamericano, el mensaje es claro: la IA en salud no es una promesa futura, sino una realidad que ya está en consulta. Conocer los marcos regulatorios que se están discutiendo globalmente no es un lujo académico, es una necesidad profesional.
Referencias:
- OMS/Europa. “WHO brings 37 countries together in Lisbon to get AI governance right and make it work for every patient.” 15 de julio de 2026. who.int/europe
- WHO Regional Office for Europe. “Statement – Govern AI in health before the gaps become irreversible.” 15 de julio de 2026.
- United Nations. “Preliminary report of the Independent International Scientific Panel on AI.” Julio 2026.


