Las dos vacunas que están reescribiendo la malaria infantil en África

Personal sanitario aplicando una vacuna a un paciente

Hay una cifra que condensa la urgencia del problema: en 2024 se registraron 282 millones de casos de malaria y unas 610.000 muertes en 80 países. Y la carga es profundamente desigual: la Región Africana de la Organización Mundial de la Salud concentró el 95% de los casos (265 millones) y el 95% de las muertes (579.000). Tres de cada cuatro víctimas fueron niños menores de cinco años.

Frente a ese escenario, la historia está cambiando de la mano de dos vacunas que ya son parte de la inmunización infantil en África.

De la primera recomendación a dos vacunas disponibles

En octubre de 2021, la OMS recomendó por primera vez el uso generalizado de la vacuna RTS,S/AS01 en niños que viven en regiones de transmisión moderada o alta de Plasmodium falciparum. Demostró reducir de forma significativa la malaria y, sobre todo, la malaria grave en los niños pequeños — que es la que mata.

Dos años después, en octubre de 2023, la OMS dio un paso más y recomendó una segunda vacuna segura y eficaz, la R21/Matrix-M. Contar con dos herramientas permite ampliar la oferta, escalar la producción y cubrir a más países y más niños.

El momento de la implementación

Ambas vacunas ya se están desplegando en los programas de inmunización infantil de rutina en varios países africanos. La expectativa de la OMS es que la vacunación contra la malaria en África salve decenas de miles de vidas de niños pequeños cada año, un beneficio que se multiplica cuando se combina con otras herramientas probadas: mosquiteros tratados con insecticida, diagnóstico temprano y tratamiento oportuno de los casos confirmados.

La estrategia no es un reemplazo, sino una suma. La vacuna reduce la malaria grave y las muertes; el control vectorial y el diagnóstico reducen la transmisión y la enfermedad en toda la población. Juntas representan la combinación más potente que África ha tenido contra esta enfermedad.

Lo que queda por delante

Los retos son de escala y logística: alcanzar a las zonas rurales y remotas, mantener la cadena de frío, capacitar al personal de salud y sostener la financiación de los programas de inmunización. Pero el rumbo ya está marcado: por primera vez en décadas, la malaria infantil deja de ser una fatalidad inevitable para convertirse en una enfermedad prevenible.

En un continente donde la prevención marca la diferencia entre la vida y la muerte, la lección es clara: inmunizar es la decisión más rentable que existe. La misma lógica aplica a tu clínica: un paciente con seguimiento y prevención adecuados es un paciente que vuelve y que no se complica. ¿Tu clínica ya aprovecha las ventajas de la prevención y el seguimiento ordenado? Con Salutexa, llevar el control de tus pacientes es más simple.

Fuente: OMS, “Malaria”, hoja informativa (actualizada diciembre de 2025).

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top