Por primera vez en la historia de la medicina, una terapia génica ha logrado restaurar la audición en pacientes con sordera congénita. Un equipo de investigadores del Instituto Karolinska de Suecia, liderado por el doctor Maoli Duan, demostró que una sola inyección del gen OTOF administrada mediante un vector viral AAV devolvió la capacidad auditiva a los 10 pacientes tratados, cuyas edades oscilaban entre 1 y 24 años. Los resultados, publicados el 3 de abril de 2026 en la revista Nature Medicine, marcan un hito en la medicina regenerativa y la terapia génica.
La causa: un gen, un silencio
La sordera congénita por mutación del gen OTOF es una de las formas más comunes de pérdida auditiva hereditaria. Este gen es responsable de producir la proteína otoferlina, esencial para la transmisión de señales sonoras desde las células ciliadas del oído interno hasta el nervio auditivo. Sin ella, el sonido nunca llega al cerebro, incluso si el oído anatómicamente funciona bien.
Hasta ahora, las únicas opciones para estos pacientes eran los audífonos de alta potencia o los implantes cocleares, dispositivos que, si bien ayudan, no restauran la audición natural ni permiten percibir la riqueza completa del sonido. La terapia génica ofrecía una esperanza, pero ningíun ensayo clínico había logrado resultados consistentes en humanos.
El ensayo clínico: una inyección, un antes y un después
El estudio incluyó a 10 pacientes con sordera profunda bilateral causada por mutaciones en el gen OTOF. A cada paciente se le administró una única inyección del vector AAV que contenía una copia funcional del gen directamente en el oído interno. Los resultados fueron contundentes: todos los pacientes experimentaron una mejora significativa en su capacidad auditiva.
Antes del tratamiento, los pacientes tenían un umbral auditivo promedio de aproximadamente 106 decibelios (equivalente a percibir solo sonidos comparables al rugido de un avión). Después del tratamiento, el umbral mejoró a unos 52 decibelios, equivalente al nivel de una conversación normal. Uno de los niños participantes recuperó una audición casi completa en solo cuatro meses, alcanzando umbrales cercanos a los 25 decibelios.
Implicaciones para la medicina del futuro
Este ensayo no solo demuestra que la terapia génica puede revertir la sordera congénita, sino que abre la puerta a tratar otras formas de pérdida auditiva hereditaria y, potencialmente, enfermedades neurológicas y sensoriales mediante enfoques similares. El éxito del estudio sueco confirma que la administración local de genes mediante vectores virales es segura y efectiva en humanos.
El doctor Maoli Duan señaló que el siguiente paso será ampliar los ensayos a un mayor número de pacientes y evaluar la duración de los efectos a largo plazo. “Hemos demostrado que la sordera congénita no es irreversible. La ciencia tiene el poder de devolver uno de los sentidos más fundamentales para la comunicación humana”, afirmó.
El seguimiento del paciente en la era de las terapias avanzadas
Terapias como esta requieren un seguimiento clínico riguroso y prolongado. Los pacientes tratados con terapia génica necesitan evaluaciones audiológicas periódicas, registro de su evolución, ajustes en la rehabilitación y coordinación entre múltiples especialistas: otorrinolaringólogos, genetistas, audiólogos y terapeutas del lenguaje.
Con Salutexa, los equipos médicos pueden gestionar todo el ciclo de atención de estos pacientes en una sola plataforma. El expediente clínico electrónico permite registrar los resultados de cada evaluación audiológica, los hitos del desarrollo auditivo y las intervenciones terapéuticas asociadas. La agenda médica inteligente facilita la programación de citas de seguimiento y recordatorios automáticos, mientras que la función multi-sucursal garantiza que todos los especialistas involucrados accedan a la misma información actualizada, sin importar desde dónde trabajen. En la era de la medicina de precisión, una gestión clínica eficiente es tan importante como el tratamiento mismo.
Fuente: Duan, M. et al. “AAV-mediated OTOF gene therapy restores hearing in patients with congenital deafness”. Nature Medicine (2026). Karolinska Institutet, Estocolmo, Suecia.


