Científicos chilenos de la UC y la Universidad de Chile descubren microARN que reprograma el tejido cicatricial del corazón en músculo funcional tras un infarto

Modelo anatómico de corazón humano sobre superficie blanca - investigación chilena sobre regeneración cardíaca y reparación del tejido del corazón después de un infarto

Un equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC) y la Universidad de Chile ha descubierto un mecanismo molecular clave que permite reprogramar células del tejido cicatricial generado tras un infarto al miocardio en nuevo músculo cardíaco funcional. El hallazgo, publicado en la revista Cardiovascular Research, abre la puerta a una terapia revolucionaria para las enfermedades cardíacas, que según la Organización Mundial de la Salud son la principal causa de muerte en el mundo, cobrando casi 18 millones de vidas cada año.

En Chile, las enfermedades cardiovasculares representan aproximadamente el 28% de todas las muertes, y se estima que cada año más de 25.000 personas sufren un infarto agudo al miocardio. Hasta ahora, el tejido cardíaco dañado se reemplazaba irreversiblemente por tejido cicatricial, comprometiendo la función del corazón de forma permanente. El descubrimiento de los científicos chilenos podría cambiar radicalmente este panorama.

El microRNA que reprograma el tejido cicatricial en músculo cardíaco

Los investigadores, liderados por el doctor Marcelo Rodríguez-Peña del Departamento de Cardiología Molecular de la Pontificia Universidad Católica de Chile, identificaron que un microARN específico —una pequeña molécula de ARN que regula la expresión genética— es capaz de activar genes latentes en los fibroblastos cardíacos, las células que forman el tejido cicatricial después de un infarto. Al activar estos genes, los fibroblastos se transforman en cardiomiocitos, las células musculares que se contraen para bombear sangre.

“Lo que hemos descubierto es un interruptor molecular que puede cambiar el destino de las células del corazón”, explicó el doctor Rodríguez-Peña. “En lugar de permitir que se forme una cicatriz no funcional, podemos indicarle a esas células que se conviertan en músculo cardíaco nuevo y funcional”.

Resultados prometedores en modelos preclínicos

En estudios realizados con modelos animales de infarto de miocardio, la administración del microARN directamente en el área dañada del corazón logró una reducción significativa del tejido cicatricial y una recuperación de hasta el 40% de la función contráctil del ventrículo afectado. Los investigadores observaron que el nuevo tejido muscular se integraba adecuadamente con el tejido sano circundante y presentaba una actividad eléctrica sincronizada con el resto del corazón.

“Ver cómo el tejido cicatricial se transforma en músculo que late al unísono con el resto del corazón fue emocionante”, comentó la doctora Carolina Martínez, coautora del estudio e investigadora de la Universidad de Chile. “Esto sugiere que la terapia no solo es factible, sino que podría restaurar la función cardíaca de manera significativa”.

Hacia un tratamiento clínico para pacientes cardíacos

El equipo chileno ya está trabajando en el desarrollo de una formulación terapéutica basada en este microARN que pueda administrarse de forma segura en pacientes humanos. Se están realizando estudios de toxicidad y biodistribución, y los investigadores esperan iniciar ensayos clínicos de fase I en los próximos dos años. De tener éxito, la terapia podría estar disponible para pacientes dentro de cinco a siete años.

Los científicos también están explorando si este mismo microARN podría tener aplicaciones en otras formas de enfermedad cardíaca, como la miocardiopatía dilatada y la insuficiencia cardíaca crónica, condiciones que afectan a millones de personas en todo el mundo y para las cuales las opciones terapéuticas actuales son limitadas.

Cómo Salutexa facilita la implementación de terapias cardíacas avanzadas

Descubrimientos como la terapia de reprogramación cardíaca desarrollada en Chile representan el futuro del tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Para que estas innovaciones lleguen efectivamente a los pacientes, las clínicas y hospitales necesitan sistemas de gestión modernos que integren la historia clínica, el seguimiento de tratamientos experimentales y la coordinación entre especialistas. Con Salutexa, los cardiólogos pueden documentar en el expediente clínico electrónico cada etapa del tratamiento de sus pacientes, desde el diagnóstico inicial hasta la administración de terapias avanzadas. La agenda inteligente permite programar las visitas de seguimiento necesarias para monitorear la evolución de la función cardíaca, mientras que el módulo multi-sucursal facilita la coordinación entre centros de atención primaria, clínicas especializadas y hospitales de referencia. Además, los reportes clínicos personalizables de Salutexa permiten a los investigadores documentar y analizar los resultados de las terapias innovadoras, contribuyendo así al avance de la medicina cardiovascular en Latinoamérica.

Fuente: Pontificia Universidad Católica de Chile, Departamento de Cardiología Molecular. “MicroRNA-mediated cardiac reprogramming after myocardial infarction.” Cardiovascular Research, 2026.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll to Top