Publicado: 4 de agosto de 2026 — 8:00 AM (GMT-6) | África
Hay cifras que resumen una injusticia sanitaria en un solo dato: el 95% de las muertes por malaria en el mundo ocurren en África. En 2024, la Región Africana de la OMS concentró 265 millones de los 282 millones de casos globales y 579.000 de las 610.000 muertes. Y dentro de esa cifra hay otra más dura: tres de cada cuatro fallecidos son niños menores de 5 años. Durante décadas, esa estadística pareció inamovible. Hoy, por primera vez, hay una herramienta nueva en el terreno: las vacunas contra la malaria, que ya se aplican en programas de inmunización infantil en al menos 15 países africanos.
Las cifras que explican por qué África concentra la malaria
La malaria es una enfermedad prevenible y curable, pero sigue matando a más de medio millón de personas al año. Según el informe mundial de malaria de la OMS, la Región Africana soporta el 95% de los casos y de las muertes, y los niños menores de 5 años representan alrededor del 76% de los fallecimientos de la región. Solo tres países —Nigeria (31,9%), República Democrática del Congo (11,7%) y Níger (6,1%)— concentran más de la mitad de las muertes. Detrás de estos números están factores conocidos: el vector Anopheles gambiae, la transmisión intensa y estacional, el acceso limitado a diagnóstico y tratamiento oportunos, y la aparición de resistencia parcial a los medicamentos.
Un dato que todo médico debería vigilar: la OMS confirmó resistencia parcial a la artemisinina en Eritrea, Ruanda, Uganda y Tanzania, y la sospecha en otros cuatro países africanos. La vigilancia de la eficacia de los antimaláricos es hoy una prioridad mundial.
Dos vacunas, una misma meta
África es el escenario de un hito histórico: por primera vez existen dos vacunas recomendadas por la OMS contra la malaria. La primera, RTS,S/AS01, recibió la recomendación de uso amplio en octubre de 2021. La segunda, R21/Matrix-M, fue recomendada en octubre de 2023 y precalificada por la OMS en diciembre de ese año.
La R21/Matrix-M, desarrollada por la Universidad de Oxford y el Instituto Serum de la India, mostró resultados contundentes en su ensayo de fase 3, publicado en The Lancet: más de 4.800 niños de 5 a 36 meses en cinco sitios de cuatro países africanos (Burkina Faso, Kenia, Malí y Tanzania), con una eficacia de 75% a 12 meses en zonas de transmisión estacional y de 68% en zonas de transmisión continua. En los sitios estacionales, la vacuna evitó 868 casos de malaria por cada 1.000 niños-año. Fue bien tolerada: los eventos más frecuentes fueron dolor en el sitio de inyección (18,6%) y fiebre (46,7%), sin muertes relacionadas con la vacuna.
El despliegue: de Costa de Marfil al resto del continente
En julio de 2024, Costa de Marfil se convirtió en el primer país en introducir la R21/Matrix-M en su programa de inmunización rutinaria, con el primer niño vacunado en Abiyán. Con apoyo de Gavi, se esperaba que 15 países africanos introdujeran las vacunas contra la malaria en 2024, con la meta de alcanzar a unos 6,6 millones de niños. La OMS estima que estas vacunas salvarán decenas de miles de vidas infantiles cada año —y que el mayor impacto se logrará cuando se combinen con mosquiteros y quimioprofilaxis, no como sustituto de ellos.
Lo que esto significa para un médico en América Latina
¿Por qué debería importarle a un médico guatemalteco, mexicano o colombiano una vacuna que se aplica en África? Por tres razones:
- La malaria importada existe. Los viajeros a zonas endémicas y los migrantes pueden presentar la enfermedad en cualquier consultorio de la región; el diagnóstico temprano con prueba rápida o gota gruesa sigue siendo la regla.
- Las deleciones de HRP2/3 ya afectan a América. La OMS reportó parásitos con mutaciones que escapan a las pruebas rápidas en 42 países, con prevalencia superior al 15% en Brasil, Nicaragua y Perú. Conocer los falsos negativos de los RDT es parte de la práctica clínica actual.
- La vigilancia es compartida. La resistencia parcial a la artemisinina confirmada en África oriental es una alerta global: los programas de monitoreo de eficacia terapéutica deben fortalecerse también en la cuenca amazónica.
El dato para llevar a tu consulta
La próxima vez que un paciente te pregunte si la malaria tiene vacuna, la respuesta ya no es “no”. Es “sí, hay dos, y están salvando vidas en África”. Para el médico latinoamericano, la lección mayor es otra: la prevención con herramientas nuevas funciona cuando se apoya en las básicas —diagnóstico temprano, tratamiento correcto, control vectorial y vigilancia epidemiológica.
Fuentes
- OMS. Malaria: datos y cifras (hoja informativa, diciembre de 2025).
- Datoo MS et al. Safety and efficacy of malaria vaccine candidate R21/Matrix-M in African children: a multicentre, double-blind, randomised, phase 3 trial. The Lancet, 2024.
- Gavi. Cómo Costa de Marfil implementará la vacuna contra la malaria.


