Más de 35.000 personas mueren cada año en la Unión Europea por infecciones que los antibióticos ya no logran curar. La resistencia a los antibióticos dejó de ser una advertencia a futuro: es un indicador que se mide cada año y que, en los datos de 2024, empeoró en cuatro de las cinco metas que la UE se fijó para 2030.
Para una clínica el dato importa por una razón concreta: la resistencia no se corrige en el laboratorio, se corrige en la prescripción. Y para saber si se está prescribiendo bien hay que poder medirlo —qué antibiótico, a quién, por cuánto tiempo y con qué indicación—, algo que hoy muchos consultorios no pueden responder sin abrir carpetas.
Qué encontró el ECDC en los datos de 2024
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) publicó los datos de 2024 de su red de vigilancia de la resistencia antimicrobiana (EARS-Net) con una conclusión incómoda: la Unión Europea no está en camino de cumplir cuatro de las cinco metas fijadas por el Consejo para 2030.
Las cifras más duras: la incidencia estimada de infecciones del torrente sanguíneo por Klebsiella pneumoniae resistente a carbapenémicos aumentó más del 60% desde 2019, cuando la meta era reducirla 5%. La causada por Escherichia coli resistente a cefalosporinas de tercera generación subió más del 5%, contra una meta de reducción del 10%. El consumo total de antibióticos, en lugar de bajar 20%, aumentó en 2024. Y la proporción de antibióticos del grupo Access —los de primera línea— sigue estancada en torno al 60%, cuando la meta es 65%.
La resistencia es desigual dentro de Europa
El informe describe un gradiente claro de norte a sur y de oeste a este: los países del norte y el oeste reportan porcentajes de resistencia menores, mientras los del sur y el este reportan los mayores. En Klebsiella pneumoniae, el 32% de los países informó resistencia a carbapenémicos de 25% o más, y 18 de 41 países (44%) reportaron resistencia a cefalosporinas de tercera generación igual o superior al 50%.
Esa variación no se explica solo por la biología. Se explica por cuántos antibióticos se prescriben, de qué grupo y con qué control. Donde hay un programa de uso racional con datos por hospital y por servicio, la curva se dobla; donde la prescripción no se audita, no se dobla.
El punto ciego: no se mide lo que no se registra
Un programa de uso racional necesita tres datos por paciente: el diagnóstico que justificó el antibiótico, el fármaco con dosis y duración, y el resultado del cultivo. En muchas clínicas los tres datos existen, pero en tres lugares distintos: la nota clínica en papel, la receta en el mostrador de farmacia y el informe del laboratorio en un correo.
Sin registro unificado el indicador se vuelve anecdótico: se sabe que hay resistencia en el mundo, pero no cuántos pacientes de esta clínica recibieron un antibiótico de amplio espectro sin un cultivo que lo justificara.
Qué puede hacer una clínica con recursos limitados
Registrar la indicación, no solo la receta. Un campo obligatorio con el diagnóstico y la duración prevista convierte cada receta en un dato auditable.
Revisar el consumo por servicio, una vez al mes. No hace falta un comité de infectología: hace falta ver qué servicio prescribe más y con qué indicaciones.
Vigilar las duraciones largas. Buena parte del consumo innecesario está en tratamientos que siguen activos después de que el paciente mejoró.
Dejar el cultivo junto al tratamiento. Cuando el resultado del laboratorio llega al mismo lugar donde se prescribió, el ajuste a un antibiótico de espectro más estrecho ocurre; cuando llega por correo, se pierde.
La objeción: «esto lo resuelven los hospitales grandes»
La resistencia se genera en cualquier lugar donde se prescribe. Una clínica ambulatoria que entrega antibióticos sin registrar indicación ni duración aporta a la misma estadística que un hospital de tercer nivel. La diferencia es que el hospital tiene un comité que mira los datos y la clínica, muchas veces, no tiene los datos.
La pregunta útil es operativa: ¿puede tu clínica mostrar hoy cuántos antibióticos de amplio espectro recetó el mes pasado y con qué diagnósticos? Si la respuesta exige revisar recetas una por una, la información existe pero no está disponible.
El siguiente paso
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Fuentes
ECDC, Antimicrobial resistance in the EU/EEA (EARS-Net), informe epidemiológico anual 2024: ecdc.europa.eu/en/publications-data/antimicrobial-resistance-eueea-ears-net-annual-epidemiological-report-2024. ECDC, Surveillance of antimicrobial resistance in Europe, datos de 2024 (resumen ejecutivo): ecdc.europa.eu/sites/default/files/documents/antimicrobial-resistance-surveillance-Europe-2024-data.pdf.


