Un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) de Argentina, liderado por el doctor Gabriel Rabinovich y con Ada Blidner como primera autora, ha identificado un circuito molecular que conecta dos procesos fundamentales en la progresión tumoral: la evasión del sistema inmunológico y la formación de nuevos vasos sanguíneos. El estudio, publicado en junio de 2025 en la prestigiosa revista Immunity (Cell Press), abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias combinadas contra el cáncer.
El circuito molecular de la galectina-1
La investigación reveló que la proteína galectina-1 (GAL1) actúa como un eje central que coordina la actividad de las células mieloides supresoras (MDSC) dentro del microambiente tumoral. Estas células, producidas en la médula ósea, son reclutadas por los tumores para inhibir la acción de los linfocitos T —los soldados del sistema inmune— y simultáneamente estimular la angiogénesis, el proceso de creación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan el crecimiento del tumor.
El hallazgo es particularmente relevante porque demuestra por primera vez cómo un mismo mecanismo molecular puede orquestar simultáneamente dos de las capacidades más letales del cáncer: esconderse del sistema inmune y asegurarse su propio suministro de nutrientes.
Validación en tumores humanos
El equipo analizó datos de distintos tipos de cáncer humano y encontró que una alta expresión de galectina-1 se asociaba directamente con un aumento en las propiedades inmunosupresoras y proangiogénicas de las MDSC. Los pacientes con tumores que presentaban altos niveles de GAL1 y una elevada presencia de MDSC mostraban una peor supervivencia global y una progresión más rápida de la enfermedad.
Estos hallazgos sugieren que la galectina-1 y las MDSC podrían funcionar como biomarcadores pronósticos clave, permitiendo identificar a los pacientes que más se beneficiarían de terapias dirigidas a bloquear este circuito.
Bloqueo terapéutico: el anticuerpo anti-GAL1
En pruebas de laboratorio, los investigadores aplicaron un anticuerpo neutralizante que bloquea la acción de la galectina-1. Los resultados fueron notables: la intervención logró reprogramar las funciones de las MDSC, transformándolas de promotoras del tumor a defensoras del sistema inmune. Como consecuencia, se observó una reducción significativa en el crecimiento tumoral en modelos experimentales.
Este anticuerpo está siendo desarrollado por GALTEC, una empresa de base tecnológica creada en 2023 por el propio equipo de investigación. El doctor Rabinovich señaló que los resultados validan la aplicación del anticuerpo anti-GAL1 en distintos tipos de tumores, particularmente en cáncer colorrectal.
Implicaciones para la inmunoterapia
El descubrimiento cobra especial relevancia en el contexto actual de la inmunoterapia oncológica. Muchos pacientes no responden a los inhibidores de puntos de control inmunitario (como anti-PD1 o anti-CTLA4) precisamente porque existen mecanismos alternativos de evasión inmune como el descrito en este estudio. La combinación de bloqueadores de GAL1 con inmunoterapias convencionales podría aumentar significativamente la tasa de respuesta en pacientes que actualmente no se benefician de estos tratamientos.
El trabajo, que contó con el apoyo de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), la Agencia Nacional de Ciencia y Tecnología de Argentina y diversas fundaciones privadas, posiciona a la investigación argentina en la vanguardia mundial de la inmuno-oncología.
Fuente: Blidner, A.G. et al. “Galectin-1 drives myeloid-derived suppressor cell-mediated immune evasion and angiogenesis in cancer”. Immunity (2025). DOI: 10.1016/j.immuni.2025.04.027. IBYME-CONICET / Universidad de Buenos Aires.


