Europa termina septiembre con 1.569 casos autóctonos de virus del Nilo Occidental y 186 áreas afectadas en 16 países. Es una temporada más intensa que el promedio de la última década, con transmisión en latitudes donde antes no se vigilaba.
El dato no es anecdótico para una clínica. La infección por el virus del Nilo Occidental es una enfermedad de notificación obligatoria en la Unión Europea, su cuadro neurológico se confunde con otras encefalitis y su vigilancia sostiene medidas concretas de seguridad sanguínea. Este artículo resume los números oficiales del ECDC, el perfil clínico que repiten temporada tras temporada y los controles que una clínica puede tener listos antes del próximo verano.
Qué reporta el ECDC al 23 de septiembre
El informe semanal del Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades, publicado el 25 de septiembre de 2026 con datos hasta el 23 de septiembre, identifica 186 áreas afectadas por transmisión local del virus del Nilo Occidental en 16 países. En esas áreas se han notificado 1.569 casos humanos autóctonos.
La distribución no es uniforme. Italia concentra 696 casos, Grecia 355, España 125, Francia 102 y Rumanía 91. Más atrás aparecen Macedonia del Norte con 69, Serbia 46, Países Bajos 28, Croacia y Chipre con 13 cada uno, Bélgica 9, Austria 7, Hungría 5, Alemania y Kosovo con 4 y Albania con 2.
El informe mensual, con datos al 3 de septiembre, ya contabilizaba 1.086 casos y 61 muertes en Europa. Esa cifra superaba el promedio de la última década para la misma altura de la temporada, 736 casos, y el propio ECDC advierte que los retrasos de notificación la subestiman.
El perfil clínico que repiten los datos
La mayoría de los casos notificados corresponden a hombres de 65 años o más. El 78% requirió hospitalización y el 60% presentó síntomas neurológicos, frente a promedios decenales de 87% y 65% respectivamente. La letalidad reportada ronda el 6%, por debajo del promedio decenal de 10%, sin que eso permita hablar de una temporada más leve: los desenlaces clínicos no están cerrados para todos los casos.
Hay un número que explica por qué la vigilancia ve solo una parte del problema: cerca del 80% de las infecciones humanas no produce síntomas. La punta visible del iceberg son los cuadros neurológicos y las muertes; debajo están los contactos que nunca consultaron y que solo se detectan con tamizaje de donantes y con encuestas de exposición bien hechas.
Italia, Grecia y España: la geografía del brote
Italia es el país más afectado de la temporada: 516 casos en el informe mensual, el 48% de todos los casos humanos notificados, con 25 muertes y una letalidad de 4,8%. Además reportó 34 brotes en équidos y 218 brotes en aves, la mayor parte de los notificados en Europa. Macedonia del Norte registra la situación más atípica, con 55 casos y 7 muertes en tres regiones, una letalidad del 13% que supera con creces al resto.
En el lado veterinario, diez países europeos notificaron 121 brotes en équidos y 280 en aves. Los brotes en animales son la señal temprana: Bélgica, que no ha reportado ningún caso humano en 2026, acumula 14 brotes en équidos y 26 en aves en ocho regiones. Cuando el virus circula en animales y en mosquitos competentes, el caso humano es cuestión de tiempo.
Lo que cambió en el manejo: la seguridad de la sangre
El virus se transmite por picadura de mosquito, pero también por transfusión. Por eso la vigilancia del Nilo Occidental dejó de ser un asunto exclusivamente epidemiológico: las directivas europeas 2004/33/EC y 2014/110/EU obligan a los bancos de sangre de los países de la Unión a aplicar un aplazamiento temporal de 28 días a los donantes que hayan salido de un área de riesgo, salvo que exista una prueba de ácido nucleico negativa.
Es un ejemplo útil para cualquier clínica: una enfermedad de notificación obligatoria no se gestiona con una sola notificación, se gestiona con un registro que conecta el caso, la fecha, la exposición y la decisión tomada. Sin ese encadenamiento, cada medida se aplica caso por caso y con retraso.
Cuatro controles que sostienen una enfermedad notificable
1. Notificación con fecha, separando caso probable de confirmado. La definición europea de caso exige confirmación, pero una sospecha razonable ya activa la vigilancia de la zona.
2. Cuadro neurológico registrado en el expediente. Meningitis, encefalitis, síndrome de Guillain-Barré o parálisis flácida: si el síndrome no queda escrito con nombre propio, no se puede comparar ni reportar.
3. Encuesta de exposición. Viajes, pernoctaciones en zonas rurales, actividad al aire libre al amanecer y al atardecer. Es el campo que convierte una fiebre en un caso con contexto.
4. Lista de pacientes en seguimiento. Los casos con síntomas neurológicos necesitan seguimiento con fecha, no un alta sin próxima cita.
La objeción: «el Nilo Occidental no es de aquí»
Hasta hace unos años el virus se asociaba a países del sur. La temporada 2026 incluye áreas afectadas en Países Bajos, Bélgica, Alemania y Austria, con la mosquitera europea más activa en verano y otoño. La pregunta útil ya no es si el virus puede llegar, sino si la clínica sabría qué hacer con el primer caso.
La prueba es operativa: si hoy llegara un paciente con fiebre, confusión y antecedente de picaduras, ¿quedan la exposición, el síndrome y el seguimiento en un mismo registro con fecha? Si no, la notificación depende de la memoria de quien atendió.
El siguiente paso
Una enfermedad notificable se gestiona con datos, no con carpetas. Revisá en las preguntas frecuentes cómo Salutexa registra cada caso y genera sus reportes de seguimiento 👉 salutexa.com/faq-preguntas-frecuentes-sobre-salutexa
Fuentes
ECDC, Surveillance of West Nile virus infections in humans in Europe, informe semanal del 25 de septiembre de 2026 (datos al 23 de septiembre): wnv-weekly.ecdc.europa.eu. ECDC, Communicable disease threats report, semana 39 (19-25 de septiembre de 2026): ecdc.europa.eu/en/publications-data/communicable-disease-threats-report-19-25-september-week-39. ECDC, West Nile virus infection: ecdc.europa.eu/en/west-nile-virus-infection.


