La tuberculosis en África sigue matando a gente que podía curarse: 2,4 millones de personas enfermaron en 2024 sin ser diagnosticadas ni notificadas.
Esta guía ordena los números del informe mundial de tuberculosis 2025 que publicó la Organización Mundial de la Salud (OMS) en noviembre y los baja a la práctica. La promesa es útil: al terminar sabrás dónde se pierde un caso de tuberculosis entre la tos y el tratamiento, y qué registro necesita tu clínica para que ese paciente no desaparezca.
Qué dicen los datos
La OMS estima que 10,7 millones de personas enfermaron de tuberculosis en 2024 y que 1,23 millones murieron, incluidas 150.000 con VIH. Ese total convierte a la tuberculosis en la principal causa de muerte por un solo agente infeccioso en el mundo.
Hay una parte buena y otra incómoda. La buena: 8,3 millones de personas fueron diagnosticadas y accedieron al tratamiento, cerca del 78% de las que enfermaron, y el tratamiento de la tuberculosis sensible a los fármacos mantiene un éxito del 88%. La incómoda: quedan alrededor de 2,4 millones de personas que enfermaron y no aparecen en ningún registro, ni en el diagnóstico ni en la notificación nacional.
La carga está muy concentrada. El 87% de los casos de 2024 se repartió entre 30 países, y ocho de ellos sumaron el 67% del total mundial: India (25%), Indonesia (10%), Filipinas (6,8%), China (6,5%), Pakistán (6,3%), Nigeria (4,8%), República Democrática del Congo (3,9%) y Bangladesh (3,6%). Dos de esos ocho son africanos.
La brecha que decide el resultado
La diferencia entre «enfermó» y «fue diagnosticado» no es un detalle estadístico: es la distancia entre curarse o contagiar. Una persona con tuberculosis pulmonar activa que no se diagnostica sigue transmitiendo mientras espera, y llega al sistema cuando la enfermedad ya avanzó.
La OMS mide esa brecha de tres formas: los casos no diagnosticados ni notificados, la cobertura de las pruebas rápidas de diagnóstico y la tuberculosis resistente a fármacos. En 2024, la cobertura de pruebas rápidas subió del 48% al 54%, todavía muy lejos de lo que exige un control serio. Ese es el indicador donde África tiene más que ganar.
África avanzó, pero no alcanza
La región africana de la OMS logró entre 2015 y 2024 una reducción del 28% en la tasa de incidencia y del 46% en las muertes, según el propio informe. Son cifras sólidas y muestran lo que se consigue con tratamiento sostenido y compromiso político.
Aun así, la tuberculosis sigue siendo una de las mayores cargas de la región y ahora se enfrenta a un problema de financiamiento. La OMS advierte que los recortes a la ayuda internacional desde 2025 podrían traducirse, según sus modelos, en hasta 2 millones de muertes adicionales y 10 millones de personas más enfermas entre 2025 y 2035.
El dinero disponible en 2024 fue de 5.900 millones de dólares para prevención, diagnóstico y tratamiento: apenas algo más de un cuarto de los 22.000 millones anuales que la estrategia de la OMS considera necesarios para 2027.
Por qué la detección es el eslabón débil
La tuberculosis se diagnostica, se trata y se sigue durante meses. Cada paciente necesita un registro con fechas, resultados de laboratorio, esquema de tratamiento y controles de contacto. Cuando ese registro vive en fichas sueltas, la pérdida de seguimiento es la regla, no la excepción.
La OMS insiste en ampliar el tratamiento preventivo: en 2024, 5,3 millones de personas con alto riesgo de tuberculosis lo recibieron, frente a 4,7 millones en 2023. Detectar y tratar a los contactos, además de a los enfermos, es la forma de cortar la cadena antes de que llegue al siguiente eslabón.
La objeción: «la tuberculosis ya está controlada»
Es la frase que sostiene la indiferencia. La tuberculosis se cree bajo control porque los países notifican miles de casos al año, pero 1,23 millones de muertes por una enfermedad curable describen lo contrario. El problema casi nunca es la falta de fármacos disponibles, sino el paciente que se pierde entre el diagnóstico y el final del tratamiento.
Para una clínica, la pregunta es directa: si mañana un paciente con tuberculosis no vuelve a su control, ¿tu equipo lo nota o lo descubre semanas después? La respuesta depende del expediente, no de la buena voluntad del personal.
El siguiente paso
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Fuentes
- OMS — Global tuberculosis report 2025 (12 de noviembre de 2025).
- OMS — Ficha de datos del informe mundial de tuberculosis 2025.
- OMS — Los avances mundiales contra la tuberculosis, en riesgo por los recortes de financiamiento.


